viernes, 13 de agosto de 2010

Paris- Cantabria

Soy un desastre, si lo reconozco.La verdad es que me encantaría ser como Clara que siempre escribe y nos divierte con su particular y maravillosa vida. 
Pero a pesar que la pereza no sea el mayor pecado capital que cometo comparte espacio y a veces tiempo en mi vida con la lujuria, la ira,  la gula, etc., confirmando así que soy una humana pasional y a menudo pecaminosa. Así que la pereza me venció de nuevo, pero ya estoy de vuelta.

Durante este tiempo estuve en París, Bordeaux, el Valle del Loira, los picos de Europa y los verdes prados de cantabria, la nobleza de Burgos, la mudéjar Tarazona, etc. Entre París y Cantabria, paseando ilusiones nuevas, disfrutando como niña en Disney, pecando con mi ira y mi impaciencia, disfrutando al máximo.

El trabajo me ha permitido ir de un lado a otro, ser guía acompañante es fantástico, pesado por los kilómetros, los cansinos y demás, pero es una gran aventura visitar lugares nuevos ,donde la gente cree que has vivido toda la vida, ir a lugares que visitaste hace tiempo y sobretodo reencontrar en esos lugares a la niña que hay en ti y a alguien que creías perdido para siempre por la distancia real que os separaba. Los reencuentros son blancos o negros, el mio fue blanco, tan blanco y tan hermoso que aún no me lo creo. 

Ser guía me ha permitido recuperar a alguien perdido, aunque casi me hace perder a alguien ganado, a una de esas personas que siempre esta ahí, que se parece mucho a mi y que a veces es igual de puñetera que yo, que aunque no se lo crea la quiero un montón y aunque estemos un poco distanciadas ,se que  todo volverá a su sitio por lo menos no pierdo la esperanza.

Ser guía me ha permitido echar de menos a la gente que amo, cada noche cuando llegaba a la habitación me faltaba su olor,su calor y tantas cosas, pero echar de menos durante un poco de tiempo está bien.

París,cantabria tantas cosas,tantas risas, que no se por donde empezar,disfruté como una niña en mi laberinto de Disney, descargue adrenalina en las montañas rusas, me temblaron las piernas en la torre Effiel, me reí mucho con el falso Van Dame y mi moneda en el casino de Bordeux, me enamore del valle del Loira, pedí un deseo en el mini paseo por el Sena, logré superar la torpeza de equivocarnos de embarcadero, vi a Ewan Mcgregor.... En Cantabria dormí asediada por una panda de borrachos, me pasee en caballo por los picos de Europa,disfrute de la gastronomía sin que la bascula se inmutase y lloré al ver un Kandinsky, pero esto ya os lo contaré en otra ocasión.

1 comentario:

¡A mi blog vas! dijo...

Gracias por el piropo pero no es que yo escriba más que tú. ¡Es que tú no paras! Cuéntanos más...
Por cierto, te di un premio para el blog. Pasa a recogerlo por: http://claramontesinos.blogspot.com/2010/07/premio.html

Besos
CLARA